Tras la visita de los entonces Príncipes de Asturias a Somiedo en 2004, con motivo de la entrega del Premio como Pueblo Ejemplar a Villar de Vildas, al cual acudí con mi hija pequeña, gran admiradora de la Princesa, cada octubre y durante varios años, junto a mis dos hijas adolescentes, íbamos a Oviedo el fin de semana de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Como tantos espectadores más, veíamos el desfile de los premiados y de la Familia Real a su llegada al Reconquista, tras los actos en el Teatro Campoamor, y cada sábado desde primera hora, volvíamos al mismo lugar, ya con poco público, para ver más de cerca la salida de los premiados y acercarnos a pedirles autógrafos y fotografías, como una ya publicada en este blog con mi admirado Leonard Cohen.
En 2024, de nuevo regresaron a Somiedo, esta vez el pueblo premiado fue Santa Maria de El Puerto, los ahora Reyes junto a la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía.
La vinculación del Rey de España es muy anterior a estas visitas, cuando el joven Príncipe de Asturias vino a Somiedo a inaugurar el mirador que lleva su nombre, en La Peral. Ese mismo día fue nombrado Presidente de Honor del Parque Natural de Somiedo, el primero declarado en Asturias en 1988.
En 2016, el Rey de nuevo volvió a Somiedo, a la celebración del Centenario de la Central Hidráulica de La Malva.
"Creo que ambos nombres, mirador y Presidente de Honor, deberían actualizarse, dado que hoy Don Felipe es Rey, y ya no hay Príncipe de Asturias, ahora es Princesa de Asturias"
Tras este INCISO, y volviendo a los Premios, siempre tan acertados, me ha encantado el concedido este año a la Cooperación Internacional a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, en la cual y entre otras semillas de Asturias, custodian trigo de Somiedo. Importante tarea la de todos los organismos y entidades que se dedican a preservar esas "Arcas de Noe" en todo el mundo.
Lo que desconozco es si las generaciones futuras sabrán domesticar, cultivar y producir en estos paisajes humanizados que un día fueron jardines rurales, y hoy están desaparecidos entre la vegetación invasora. La pérdida de nuestros paisajes culturales es provocada por la despoblación en todo el noroeste de España, donde hace unas décadas vivian 2 de los 20 millones de españoles, y donde hoy habitamos 1,5 de los 50 millones de habitantes. Mientras en las superpobladas ciudades falta vivienda, en el ámbito rural sobran casas. ..
Dicha pérdida de paisaje cultural significa y afecta mucho más de lo que podamos imaginar: es pérdida del patrimonio etnográfico relacionado con la agricultura, como molinos, pisones, hórreos y paneras, es pérdida de oficios, tradiciones y conocimiento, hoy inertes en museos, cuando los pueblos eran museos vivos, es pérdida de toponimia, es pérdida de contacto con la tierra y la naturaleza de las que procedemos y, es pérdida de alimentos orgánicos, km0 y sanos.. Si el apagón energético de 2025 en España se repite y dura varios días, no habrá supermercados, ni cultivos hidropónicos, ni robots, ni IA que puedan alimentar a los habitantes de las ciudades.
Aquí tenemos agua, producimos alimentos, tenemos tranquilidad, paisaje, y tiempo para disfrutarlo.
Mucho que pensar y repensar.
Canto de Alabanza, Lobgesang, de:









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