MI PARAÍSO...

MI PARAÍSO...
Es ese lugar para soñar...al atardecer, viendo las puesta de sol en las largas y cálidas tardes de verano, a la sombra de la parra, degustando lo que cada uno quiera. Relajados sobre una mullida manta extendida sobre la yerba. En las cómodas tumbonas y hamaca, a la luz de las velas, con buena música, o escuchando el silencio, o los sonidos de la naturaleza. DISFRUTANDO.

domingo, 3 de mayo de 2026

Feliz Ďía de la Madre

    A todas las madres y abuelas del mundo, pues ambas nos dan la vida, con mis flores favoritas: rosas, camelias, peonías, y Ellas 💞





 
  A quienes no tenemos la fortuna de disfrutar ya de ellas, feliz día también, pues siempre estarán en nuestros corazones, en el lugar más seguro. Agradezcamos por haberlas tenido el tiempo que nos tocó y porque nos hayan dado lo más importante que tenemos, la vida.

En mi árbol genealógico materno tengo identificadas a 6 generaciones de mujeres que me precedieron, las cuales, de dos en dos, han dado vida a 1 tercera generación.

Aunque imagino que la mayoría lo sepáis, para quien no conozca ese dato "vital", sí, tod@s iniciamos nuestro futuro en el embrión de nuestras madres, durante la gestación de nuestras abuelas maternas. Ahí es donde se forman los ovocitos de los que procedemos.



    Mi madre, también Rosalía, que hoy tendría 104 años, aquí con mi abuela materna Rosario, en cuyo vientre y durante la gestación de mi madre, también se inició mi ciclo. Es decir, en el feto femenino, a partir de la décima semana de vida, se forman los ovocitos en los ovarios durante el desarrollo embrionario. Cuando nacemos las niñas, lo hacemos con entre 600.000 y 800.000 ovocitos. Cantidad finita, pues desde ese momento no se forman más. Permanecen inactivos hasta la pubertad. En cada ciclo menstrual, los ovocitos primarios maduran y continúa el proceso hasta los óvulos y la ovulación, si se produce, o, la pérdida de ovocitos en cada menstruación, disminuyendo su reserva constantemente, hasta la menopausia.

    Sin duda alguna, el cuerpo humano es la máquina más perfecta que existe.


  Mis dos soles, junto a mi madre, su abuela materna, en cuyo interior, ellas comenzaron a existir.

Como cantó maravillosamente Joe Dassin: 

Y si tú no existieras... 

https://youtu.be/0fYr5vh3wXI?is=XqUEAsTcBpDiLr7b

   .. Nosotras no habríamos llegado. Gracias, gracias, gracias, por darme la vida, Mamá y Abuela, y por crear en mí la de mis hijas.

   Creo que el amor de las abuelas por sus nietas, se dice que más aún si son hijas de sus hijas, es doblemente especial, y tal vez sea debido a ese vínculo único que sólo se da en las mujeres, pues damos vida directamente a dos generaciones.

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   Cuando una madre tiene hijos varones, se paraliza y pierde ese nexo único, ese vínculo de abuelas y nietas ya no será doble. Se cierra así un ciclo de herencia.