Hace "muchos años" para nosotros, cuando el planeta Tierra era un solo continente, Pangea, estas montañas que nos rodean estaban bajo un mar cálido. Ese es el motivo por el que actualmente se pueden ver tantos fósiles marinos en nuestras rocas calizas.
Fue hace 40 o 50 millones de años cuando la placa africana en su empuje hacia el norte, se unió a Europa. En esa zona de colisión se formaron Los Alpes, Pirineos y la Cordillera Cantábrica volvió a elevarse, quedando más o menos como la vemos actualmente, aunque las montañas estaban 400 o 500 metros más elevadas. La Tierra está viva y se mueve, lentamente, pero desciende..
Esta mole caliza, Cerrediel, no solo es similar a uno de los 2 Picos Albos, sinó que son la misma roca caliza que vemos en el Cabo Peñas, donde emerge del Mar Cantábrico, cruzando todas Asturias de norte a sur para asomar ahí, y de nuevo continúa bajo Pola de Somiedo, El Coto de la Buena Madre y Valle de Lago, para asomar de nuevo entre los lagos de Saliencia y el del Valle. Curiosamente, con mayor altitud las que están más al sur, que Cerrediel que está más al norte y es más baja..
Esa misma mole, en el pasado estaba unida a Carbaineo, pero la glaciación, con los 3 pequeños valles de origen glaciar que confluyen en Perlunes, abrió el paso por el que desciende el rio Aguino, dejando el espectacular paisaje que vemos hoy al salir del túnel.
Las rocas que forman la Cordillera Cantábrica, se acumularon durante más de 600 millones de años: calizas, dolomías, cuarcitas, pizarras, areniscas.. (En este blog hay fotografías de 2 fósiles que tienen más de 400 millones de años)
Es la presencia de muchas de ellas la que hace que aquí se encuentren tantos fósiles marinos, más visibles aún cuando la roca caliza tiene mineral de hierro, como se puede ver en las siguientes fotografías:
Volver a Perlunes, es volver a ver y a fotografiar los fósiles, los castaños que a más de 1.100 metros de altitud tienen enormes erizos con castañas; ese precioso hórreo tantas veces fotografiado; y, antes del puente que nos lleva a Las Cuendias, la casona noble cuyas esquinas de piedra labrada y la cantería de las ventanas delatan que es una casa con solera y con mucha historia, historia que ojalá los descendientes conserven..
Ese horno, abierto al pueblo, no a la casa en la que se habrán amasado tantos panes que eran horneados bajo la bóveda de ladrillos refractarios que se resisten a caer; ladrillos que tal vez hayan sido hechos en alguna tejera cercana, al igual que hacían las tejas, pues se trabajaba con elementos de proximidad. Practicaban la sostenibilidad sin saber que existía esa palabra. Eran mentes y manos muy sabias, que conocían todos los recursos y usos a su alcance.
Las gratas sorpresas en esta visita fueron 3:
1, esa figura solar o estrella de cinco puntas en la plaza del pueblo, figura con diferentes significados en culturas lejanas:
2, esta preciosa familia de patos acicalándose en la fuente.
3, y dos vacas curiosas que se asomaban a la cámara repetidamente, una más blanca que negra, como un dálmata gigante, y la otra pobre.., con los cuernos imposibles, uno de los cuales le limitará la visión..
En la distancia, tras el túnel de El Furao, Fontiaguín, Aguino, Montrondio, Picos Blancos, y la unión del río Saliencia al Somiedo en La Malva, rozando el cielo, El Michu. Desde esa cima, las vistas son inimaginables 💗






























































