La central hidráulica de La Malva, es el único Bien de Patrimonio Industrial declarado en Somiedo.
lunes, 31 de agosto de 2026
LA MALVA
domingo, 23 de agosto de 2026
Uvas y cambio climático.
Las vides plantadas y en producción, moscatel, Vinis vínifera, con 2 variedades, moscato giallo la amarilla, y moscatel de Hamburgo la morada, tras la primavera lluviosa y el caluroso verano, han madurado dos meses antes de tiempo. De nuevo, sin abono químico, ni sulfatos, y "podadas a mi manera" están desbordantes de hoja y racimos.
Las siguientes imágenes son del pasado 10 de agosto. Ayer probamos las moradas o de Hamburgo y ya están dulces y deliciosas.
Cerca, a menos de 500 metros de la casa y en la ladera soleada, al otro lado del rio, aún está una finca con el fito topónimo La Viña, el cual nos dice que ahí hubo un viñedo. Algo que se entiende, pues hace varios siglos y un poco más abajo y situado en el fondo del valle, estuvo el Monasterio de San Miguel, y, donde había monasterios había viñedos y abejas, estas no sólo para proveer de miel, sinó para hacer velas con la cera de los panales de miel, pues no había luz.
De ese monasterio aún se conservan algunas piedras visibles en invierno cuando no hay vegetación. La iglesia de dicho monasterio fue trasladada en el siglo XVII, y es la que está situada aquí, al lado de casa.
Las personas mayores que conocí, recordaban la tejera que había próxima al monasterio, en la cual se hacían las tejas para los tejados de las casas del pueblo. Aún se pueden ver en las casas más antiguas, se reconocen fácilmente pues estaban hechas a mano y están ligeramente torcidas y, preciosas así. La tierra, color rojo bermellón, con mineral de hierro, la cogían muy cerca, sólo unos metros más arriba. Estudiando el paisaje, es posible ver los 2 lugares por los que la bajaban. Igual que en otra parte del pueblo, también estudiando u observando el paisaje, hoy, varias décadas después, son visibles los 3 treitoiros por los que bajaban los troncos de haya, Fagus sylvatica, del hayedo. Madera utilizada en la costrucción, para hacer muebles, herramientas, o para leña durante todo el invierno.
Mi abuelo, mi querido y adorado abuelo, carpintero, ebanista y tornero en su tiempo libre, además de la casa y varios muebles, hizo algunas arcas para guardar la ropa, y arcones de madera, para conservar el cereal, sin puntas o clavos, cada pieza lateral encajaba en la siguiente con preciosas colas de milano. Únicamente la tapa se sujetaba con bisagras y se cerraba con aldabillas o pasadores de hierro, tal vez hechas en la fragua que aún se conserva en el pueblo. No había nacido Ikea, ni te llegaban los muebles desmontados con larguísimas instrucciones y docenas de tornillos...🙃
jueves, 13 de agosto de 2026
Eclipse de sol 2026, en España.
El pasado día 12, en Somiedo, Allande y en todo el occidente asturiano, el cielo permaneció despejado, lo que facilitó la perfecta visión y disfrute del eclipse de sol.
Fotografía de la totalidad realizada por Xuan González (Allandestars), en el transcurso de la actividad realizada en el Puerto de El Palo, por esta empresa de divulgación científica, unida al patrimonio en el entorno rural. Más información en:
Los días 26 y 27 de septiembre, estarán en Somiedo, realizando una nueva actividad de Cosmo Somiedo, uniendo ciencia, astronomía, geología y cultura en el ámbito rural.
Gratitud inmensa a Lucía, Laura, Xuan, Luna, y resto del equipo 💝
Dado que ni soy buena fotógrafa ni tengo un buen equipo, mis fotografías son realizadas con el móvil, y, a que sobrarían maravillosas fotografías, como la de Xuan, mi interés estaba en observar la afectación de ese breve anochecer 2 horas antes de lo normal, en otros seres vivos. Me sorprendió la increible cantidad de buitres que sobrevolaban mi cielo a las 18' 00" horas, y el excesivo ajetreo de hormigas de dos tamaños diferentes: las pequeñas, y las grandes y voladoras que siempre salen antes de que llegue la lluvia, pero esos días no llovió...
A las 18' 35", ya con mis gafas regalo de Allande Stars en la mano, para proteger la retina, decidí fotografiar el proceso minuto a minuto desde casa, sin mirar directamente al sol.
Me sorprendieron la brevedad de la totalidad, y más aún la rapidez con la que volvió a lucir el sol.
Las siguientes fotografías las hice a las 20' 25", a las 20' 27", a las 20' 28", a las 20' 29", a las 20' 30", a las 20' 31", cuando ya había amanecido de nuevo, a las 20' 34" ya luciendo el sol en las montañas, a las 20' 35" mostrando la fachada suroeste de la casa con la montaña tras ella, aún bañada por el sol, y, finalmente, el segundo anochecer, a las 21' 43" paseando con Tosca:
En España tendremos 2 eclipses más de sol en agosto de 2027 y enero de 2028, pero no serán visibles desde Asturias, sinó desde el sur y el sureste del pais. La importante recomendación dada este año, ha sido la de guardar las gafas que estén en buen estado para reutilizarlas, y reciclar el cartón de las miles de ellas que no se volverán a utilizar. Las montañas, la naturaleza, el mar, la tierra.. , no necesitan más residuos. Seamos responsables y disfrutemos sin causar daño.
A la misma lejana distancia a la que nosotros vemos el sol, la luna, los planetas alineados que pudimos ver esa noche, o las perseidas, estamos nosotros de el espacio. Desde allí no se pueden ver los más de 8.300 millones de personas que habitamos la Tierra, revoloteando libremente y haciendo daño gratuitamente a todo y a todos los seres vivos, de hecho, somos la única especie capaz de cometer tantas atrocidades.. Desde el espacio, ni se perciben las diminutas motitas de polvo que somos.
jueves, 6 de agosto de 2026
Rosalía alpina
Esta primera fotografía es del fotógrafo Romain Guerin, gracias Romain.
El resto de imágenes y videos son de la autora.
La Rosalía alpina se dice que fue descubierta en los Alpes austríacos, de ahí su apellido, y catalogada científicamente en 1758 por el naturalista sueco Carlos Linneo.
Es el logo en el Parque Nacional Danubio-Ipoly en Hungría.
Viven en el centro de Europa y en España, donde pueden verse, tarea nada fácil, en lugares como Pirineos y la Cordillera Cantábrica. Su hábitat son los bosques de hayas maduros y bien conservados, donde este precioso cerambícido pasa 3 años en estado larvario en el interior de los troncos de hayas muertas, de las cuales se alimenta. Sólo es posible verlas 2 o 3 días al año, los días de más calor de julio, cuando ya en estado adulto salen de los troncos para realizar la cópula y la puesta de huevos.
Aquí, en Somiedo, gozan del mismo grado de protección que el Oso pardo cantábrico y que el Urogallo cantábrico, este en grave peligro de extinción, a pesar de ello, sueño con verlos un día sobrevolando mi valle, como mi madre los veía hace 6 décadas: hembras de urogallo, aquí llamadas pitas de monte, con hasta16 polluelos 😇
Desde que dejé de fumigar la casa hace varios años, tras darme cuenta de que, además de no ser efectiva, la fumigación acababa con otras especies, además de moscas, avispas y arañas, pues había dejado de ver las mariposas, luciérnagas y salamandras que veía cuando era pequeña. Fuí consciente y decidí dar prioridad y respetar la biodiversidad que me rodea. A partir de ese momento, los pájaros anidan y crian entre las ménsulas de madera y las terrazas, cada año veo salamandras y cada vez más mariposas, y, otros diminutos seres vivos como Esfinge colibrí libando las lavandas, Ephippiger ephippiger haciendo la puesta de huevos sobre un cojín, Galliteara pudibunda emitiendo su inconfundible sonido, escalopendras, Mantis religiosa, libélulas.., y desde hace varios años, un día apareció la primera Rosalía alpina en el jardín, visita que se repetía cada verano y que yo no entendía como un ser tan pequeño, no mide más de 4 centímetros, podía venir desde el centenario bosque de hayas que hay sobre la casa; a la vez, iba aumentando el número de Rosalías alpinas que se dejaban ver: 7 hace 2 años.
Fue un turista holandés el que descubrió que vivían aquí. Durante su estancia de 3 días en 2021, no se movió del jardín, donde se pasaba horas y horas haciéndoles videos y fotografías, pues nunca las había visto. Él me dijo que vivían en los troncos secos de haya que hay colocados como asientos, troncos que desde entonces son lugar de observación verano tras verano, pues en los bosques en casi imposible verlas.
He tenido la suerte de ver y grabar la cópula del mismo macho con 3 hembras diferentes en una misma tarde, y la posterior puesta de huevos de las hembras en los agujeros de los troncos.
Tras esos 2/3 días de actividad frenética, durante los cuales no se alimentan, se mueren, tanto los machos como las hembras. Por tanto, sólo hay una oportunidad al año de verlas, y sólo 2 o 3 días muestran su "perfecta belleza", es decir, las que veo, grabo y fotografio cada verano, no hay oportunidad de volver a verlas.
Al vivir en estado larvario, en muy pocos lugares, y verse muy pocos días, hace muy difícil hacer un censo y un estudio riguroso sobre ellas. Realmente, no somos conscientes de lo que tenemos, y si no lo conocemos, tampoco podemos valorarlo.
Una vez más, insisto en la necesidad de que Somiedo sea declarado Patrimonio de la Humanidad.













































