
Lo que permanece de momento, a pesar del éxodo del mundo rural y el ritmo decreciente de su población, es el uso ganadero vacuno en estos abundantes pastos calizos.
Hace años, las casas eran pequeñas, como las ganaderías, y, las familias grandes, así como las tierras de cultivo que las alimentaban.
Hoy las casas son cada vez más grandes, las familias mucho más pequeñas, las tierras de cultivo abandonadas y los pocos ganaderos que sobreviven, lo hacen con un número inmensamente mayor de vacas; ¿excesivo en algunos sitios, si sus gases contaminan tanto como nos dicen ahora???
Hace años, las casas eran pequeñas, como las ganaderías, y, las familias grandes, así como las tierras de cultivo que las alimentaban.
Hoy las casas son cada vez más grandes, las familias mucho más pequeñas, las tierras de cultivo abandonadas y los pocos ganaderos que sobreviven, lo hacen con un número inmensamente mayor de vacas; ¿excesivo en algunos sitios, si sus gases contaminan tanto como nos dicen ahora???
Huyendo de los cada vez menos duros inviernos, nuestras listas vacas al igual que sus ascendientes-as, las vacas de los vaqueiros, alzan a valles más bajos y cálidos, incluso al centro de la provincia. 100 vacas de Somiedo al lado de Villabona y el ganadero se queda aquí en Perlunes, EL MUNDO ESTÁ UN POCO AL REVÉS.
¿ Desaparecerán así los Vaqueiros?
Si pagan para que se prejubilen, para que dejen de producir, si los xatos se ceban en Zaragoza para que vuelvan bien ¿hinchados?, e importamos los excedentes de ¿leche? de Francia, ¿no habrá alguna mente despejada que pueda despejar esta incógnita ?
De momento y a la espera de un futuro incierto, aún es posible ver grandes rebaños de vacas roxas en los prados y en las brañas con sus inseparables chuecas y esquilas, rompiendo el silencio de los valles.
Cuando se oía una esquila o una chueca, reconociendo el sonido, sabíamos de qué casa eran las vacas que se acercab
an o pasaban.
Todas iban hermosas adornadas con sus collares y colgantes, aunque sin pendientes...
Al llamarlas, siempre vienen a por su puñado de sal.






















Además de estos trabajos, había que subir a diario a la braña, ir a la estaferias, etc…., que no se aburrían nunca con toda seguridad.


